En nuestra ardua y ya larga lucha contra la maquetación con tablas, hemos sido muchos los que hemos descubierto las bondades del marcado semántico. Aún así todavía parece que no terminamos de comprender lo que realmente significa y cometemos errores de fondo.
Durante mucho tiempo se ha venido hablando de la versatilidad de las listas (ordenadas, desordenadas o de definición) para diversos menesteres como la creación de barras de menú e incluso hemos visto arriesgadas propuestas de estructuración de páginas mediante listas.